En la Iglesia del Encuentro, creemos en el poder sagrado de una semilla.

Todo gran movimiento de Dios ha comenzado con un acto de fe: una semilla obediente, sembrada en el amor. Al igual que un agricultor confía en la tierra, nosotros confiamos en la promesa de nuestro Señor: " El que siembra generosamente, también cosechará generosamente" (2 Corintios 9:6). La recaudación de fondos "De la semilla a la cosecha" es más que una campaña de donaciones: es una invitación a colaborar con Dios en la construcción de Su casa, sembrando para las generaciones futuras y viendo vidas transformadas por el Evangelio.

Este es tu momento para invertir en algo eterno.

Su semilla financiera de hoy ayuda a sentar las bases para la sanación, el discipulado, el alcance y la expansión del Reino del mañana. Tanto si siembras como Socio Semilla Platino, Sembrador Joven o en algún punto intermedio, cada donación tiene el potencial de cambiar atmósferas y dar a luz legados.

Porque cuando plantas en la casa de Dios, Él planta algo poderoso en la tuya.

Juntos, estamos creyendo en una cosecha, no sólo de finanzas, sino de almas, historias y avances espirituales. Tu generosidad se convierte en un testimonio de fe, un legado de obediencia y un reflejo del corazón de Dios por su pueblo.

Deja que tu semilla hable más alto que tus circunstancias.

Que tus donaciones digan: "Confío en el Dios de la cosecha".

Compromiso